- me sorprendìa cada vez que abrìa los ojos a la luz de la mañana y comprendìa que habìa sobrevivido a la noche. - deseè ser temible y letal màs que cualquier otra cosa en el mundo, alguien a quien nadie se atreviera a importunar. quise ser vampiro. - era sòlo el final de un pequeño remanso de paz, un remanso que ahora dejaba atràs. - habìa pensado que jacob habìa sanado el ahujero que habìa en mì, o al menos lo habà sellado, de forma que no me doliera tanto. me equivocaba. se habìa limitado a excavar su propio agujero, por lo que ahora estaba carcomida, como un queso gruyer. me preguntaba por què no me derrumbaba a cachitos.
- yo era como una luna perdida -una luna cuyo planeta habìa resultado destruido, igual que en algùn guiòn de una pelìcula de cataclismos y catàstrofes- que, sin embargo, había ignorado las leyes de la gravedad para seguir orbitando alrededor del espacio vacìo que habìa quedado tras el desastre. - el amor concede a los demàs el poder para destruirte.